Manuel Fernando's profileMI RINCÓN SOLIDARIO.PhotosBlogListsMore Tools Help

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    December 24

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           Que el 2007 sea el año de la paz,del amor,de la felicidad,de la salud,de las ilusiones, de la comprensión,de la amistad, de la reconciliación,de la solidaridad, de la bondad,de la generosidad.

                                                                        

    ¡Entre todos hagamos  un mundo solidario para que se acabe con las injusticias con los mas desprotegidos!

     ¡Y con la esperanza que se cumplan todos los deseos!

     

         ¡Feliz año amigos!

     

    December 13

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    Escribo unas cuantas palabras de agradecimiento a todos los amigos del space que confían en mi y me dan ánimos para seguir escribiendo lo que siento y de estar al lado de los mas desprotegidos ayudándoles en lo mejor posible dentro de mis posiblidades y aportando mi granito de arena con mis comentarios en mi blog. "El  mejor mensaje de navidad, es aquel que sale en silencio de nuestros corazones, y calientan con ternura los corazones de aquellos que nos acompañan en nuestro largo viajen por la vida." A todos le deseo unas felices fiestas navideñas junto con vuestros familiares en unas fechas entrañables para todos vosotros.

    Son  los deseos sinceros de este amigo vuestro

    December 01

    LOS SIN TECHO

    Se aproximan dentro de unos cuantos días, unas fiestas muy señaladas para el mundo cristiano, como son las Navidades. El tema que mas me preocupa como cristiano que soy. Son las personas mas desamparadas las que viven en la calle a la intemperie las que yo llamo, “personas sin techo”.

    Mientras todos pasamos la Navidad en familia con la mesa repleta de comida hay quien celebrará este día bajo el frío en una de las nuestras ciudades. En que las autoridades locales, invierte gran cantidad de euros en alumbrado y decoración de sus calles para las fiestas pero que no sabe dar solución al terrible problema de los sin techo

    Ciudadanos de segunda, sin un rincón donde resguardarse, gentes que vemos todos los días refugiándose con mantas o cartones en el Metro, en los cajeros de los bancos, en los portales o en cualquier esquina parapetados ante al azote del aire y la lluvia en las duras noches de invierno. Son el rostro cenagoso de nuestro progreso, los excluidos del sistema, los invisibles de un país situado entre los diez más ricos del planeta, gentes que viven sin hogar y en marginación extrema.

    Son personas que viven en un mundo que crece con sigilo pero sin tregua y que alcanza ya a bastantes decenas de miles de personas en España; es un colectivo del que forman parte cada vez más mujeres, jóvenes e inmigrantes. Gentes, todas, de las que realmente nadie se ocupa y a los que solo llega un soplo solidario de alguna ONG o de la beneficencia religiosa.¿Cuantas indigentes, se morirán de frío en este invierno por no tener un lugar a donde resguardarse? Pocos les echarán de menos, solo quedará un vago recuerdo en quienes sobrevivían con ellos, ante sus mismas circunstancias y los mismos peligros. ¿Cuántos sufrirán irreparablemente el invierno? Cuando el frío aprieta y la fobia ataca, solo falta que aceche la insolidaridad.

    Alrededor de medio millar de indigentes duerme cada noche a la intemperie, sufriendo los rigores invernales, en los barios céntricos de la capital, otras 1.300 personas se cobijan en saturados centros de acogida y hay entre 1.000 y 3.000 que malviven de lo que consiguen pidiendo limosna.

    Este colectivo necesitado de una eficaz ayuda pública, observa noche a noche como la sociedad consumista les da la espalda, incluso retirándoles en la calle la mirada que auto molesta a los ojos del alma.
    La opulencia navideña tiene con ellos un bárbaro contraste no solucionable con limosnas o con aquello de "ponga un pobre en su mesa", aunque sean bienvenidos los gestos humanitarios.

    Tienen una media de cuarenta años, en general son solteros y de bajo nivel de estudios y muchos con problemas de alcoholismo, droga y de salud; que perdieran su dignidad por motivos familiares (Ellas pierden con mayor dificultad el contacto con las redes Familiares y sociales) o laborales, o huérfanos de toda la vida, desahuciados, hombres que estafaban o por que se les estafó, quedaron en la bancarrota. abandonados a su suerte o simplemente por que nacieron en el lugar equivocado o en el momento equivocado, tirados en las calles.

    Sin embargo esto no es fruto de una fatalidad, ni hay porque resignarse a que siga el flujo de excluidos en nuestra sociedad del "bienestar". Por parte del gobierno de la nación es crear políticas futuras para atajar el problema de quienes viven a la intemperie, formar un grupo interministerial con rango oficial para discutir los problemas con múltiples facetas a los que se enfrentan las personas que duermen a la intemperie y determinar la mejor vía para enfrentarse a ellos a través del gobierno.

    Cambios en los sistemas de gestión y en los procesos de toma de decisiones.Las comunidades o los ayuntamientos, proporcionar un Plan Regional para los departamentos de vivienda y servicios sociales, coordinado a través de las autoridades locales, en el que se pueden reunir regularmente con las asociaciones de voluntarios que trabajan en primera línea, alentando un enfoque sobre el problema de falta individual de medios como vivienda para estas personas.

    También como ciudadanos que tenemos esa facultadad con nuestro buen hacer de ponernos al lado de los más necesitados, denunciar a las administraciones del Estado Social, para buscar alternativas para cambiar la situación que se encuentran estas personas. De aquellos que ni siquiera les queda voz para hablar de sus necesidades, defender sus derechos o plantear su integración, también les debemos un lugar donde les alcance la justicia y la fraternidad. Solo con ellos podremos recuperar una dignidad colectiva perdida.

    ¿Con todo esto? Esta pobre gente, otras navidades, como otras tantas, esperando la solidaridad de una alma caritativa, que le invite al plato de la comida, o un lecho a donde dormir, para que estas pobres criaturas puedan por lo menos pasar la noche buena agasajada en un entorno familiar.
    En una noche mágica que todo es felicidad, y alegría por el nacimiento de Jesús, y que no se vea ninguno sin techo en la calle, sería la mayor alegría y satisfacción, que se podía dar a esta pobre gente.